Las rebajas de enero no son solo cosa de las tiendas: también afectan, indirectamente, a quien vende de segunda mano.
Por qué te afecta aunque no vendas producto nuevo
El precio de un producto de segunda mano se fija siempre en relación al precio de lo nuevo equivalente. Si durante las rebajas el precio nuevo baja un 30%, tu producto usado, que normalmente se vende a un porcentaje de ese precio, pierde atractivo si no ajustas también el tuyo.
Cómo ajustar sin perder margen de más
- Revisa el precio nuevo actual del producto (con la rebaja aplicada) antes de tocar tu precio.
- Mantén tu diferencia habitual respecto al nuevo, no bajes más de lo necesario solo por seguir la tendencia general.
- Si el producto es difícil de encontrar rebajado en nuevo (descatalogado, edición limitada), puedes mantener tu precio casi sin cambios.
La otra cara: también es buen momento para comprar
Enero, con la bajada general de precios y el aumento de devoluciones tras la campaña de Navidad, suele ser un buen momento para comprar lotes: hay más volumen circulando y los precios de compra tienden a ser competitivos.
Un error habitual
Bajar el precio de todo el catálogo de forma generalizada solo porque "es época de rebajas", sin comprobar si ese producto concreto realmente tiene una rebaja equivalente en el mercado de nuevo. Ajustar producto a producto, aunque lleve más tiempo, evita perder margen innecesariamente.


