La mayoría de quien pregunta por esto no quiere montar una empresa: quiere probar si funciona sin liarse. Este es el camino corto.
El espacio
Con dos metros cuadrados vale para empezar: una estantería, una mesa despejada para fotografiar y una caja para lo pendiente de probar. Lo importante no es el tamaño, es que el stock no se mezcle con tus cosas: en cuanto pasa eso, pierdes el control del inventario.
Los papeles, con honestidad
Vender de forma puntual lo que ya tenías no exige alta. Comprar para revender de forma continuada sí es actividad económica y toca darse de alta como autónomo.
Lo sensato: prueba con una o dos cajas para ver si el negocio te encaja, y si decides seguir, formalízalo antes de que crezca. Guarda siempre las facturas de compra: sin ellas, Hacienda considera beneficio todo lo que ingresas.
Los primeros treinta días
Semana 1
- Compra una caja pequeña. No empieces por la grande.
- Ábrela grabando: ese vídeo ya es contenido si vas a usar TikTok.
- Inventaría: una lista con artículo, estado y precio objetivo.
- Prueba todo lo que se enchufa.
Semana 2
- Fotografía todo el mismo día, con luz de ventana y fondo liso.
- Publica en dos canales: uno de búsqueda y uno de impulso.
- Fija precios mirando ventas cerradas, no anuncios publicados.
Semanas 3 y 4
- Responde rápido: la velocidad de respuesta vende más que el precio.
- Baja un 10 % lo que tenga visitas y ningún mensaje.
- Apunta qué categoría se vendió antes. Esa es tu pista para la siguiente compra.
El error clásico
Comprar la segunda caja antes de haber colocado la primera. Acabas con dos lotes a medias, el inventario desordenado y la sensación de que no funciona, cuando lo que falla es el método.
Siguiente paso
Elige tamaño en el catálogo y calcula antes en la calculadora de rentabilidad. Para poner precio, esta guía.



