Junto al modelo 130, el 303 es el otro papeleo trimestral que toca cuando formalizas la reventa.
La lógica del modelo 303
Cada vez que vendes algo con IVA, ese IVA no es tuyo: lo estás cobrando por cuenta de Hacienda. Cada vez que compras algo con IVA para tu actividad (un lote, material de embalaje, herramientas), ese IVA lo puedes descontar. El modelo 303 es, cada tres meses, la resta entre lo cobrado y lo pagado.
Qué necesitas para presentarlo bien
- Todas las facturas de compra con el IVA desglosado, no vale un ticket sin NIF.
- El registro de tus ventas, aunque sea en una hoja de cálculo sencilla.
- Saber si vendes solo a particulares en España (lo habitual al revender) o también fuera, que cambia el tratamiento.
El error más habitual al empezar
Mezclar las compras personales con las de la actividad. Solo se puede deducir el IVA de lo que realmente se destina a revender, y Hacienda puede pedir justificar esa relación si hay una inspección. Llevar las cuentas separadas desde el primer día ahorra muchos disgustos.
Y si vendo en plataformas como Wallapop o Vinted
La mayoría de particulares que venden ahí no repercuten IVA porque no están actuando como empresa. En el momento en que compras para revender de forma habitual y con ánimo de lucro, la cosa cambia y conviene mirar con un gestor si tu caso concreto encaja en el régimen general o en el de recargo de equivalencia.


