Es de los trámites que más dudas generan a quien empieza a revender en serio: el modelo 130.
Qué es exactamente
El modelo 130 es un pago a cuenta del IRPF. No es el impuesto final, es un adelanto que Hacienda te pide cada trimestre sobre el beneficio que vas generando, y que luego se ajusta en la declaración de la renta del año siguiente.
Cuándo hay que presentarlo
Si estás dado de alta como autónomo en estimación directa (el régimen habitual al empezar), toca presentarlo los cuatro trimestres del año, tengas beneficio o no. Se presenta aunque el resultado salga a cero o negativo: la obligación es de presentación, no solo de pago.
Cómo se calcula
A grandes rasgos: ingresos del trimestre, menos gastos deducibles (compra de lotes, envíos, comisiones de las plataformas, cuota de autónomos, parte del alquiler o del coche si aplica), y sobre ese resultado se aplica el 20%. Ese 20% es lo que se ingresa a cuenta.
- Guarda todas las facturas de compra de tus lotes: son gasto deducible.
- Las comisiones de Wallapop, Vinted o eBay también se deducen si tienes el justificante.
- El envío de los productos que vendes cuenta como gasto, no como parte del precio de venta.
Un consejo práctico
La mayoría de quien revende sin ser gestor lo hace con una gestoría o con un programa de facturación que calcula el modelo automáticamente a partir de las facturas que subes. El coste de una gestoría suele compensar el tiempo y los errores que evita, sobre todo el primer año.
Si estás valorando cuánto puede dar de sí un negocio de reventa antes de dar el paso de darte de alta, la calculadora de rentabilidad te ayuda a hacer números con datos reales.


