Es uno de los cálculos que peor se hace al empezar a vender por tu cuenta: el coste real del envío.
Lo que realmente entra en el coste de un envío
- El coste del transportista en sí, que varía por peso, tamaño y destino.
- El material de embalaje: caja, plástico de burbujas, cinta.
- El tiempo que se tarda en embalar y llevar el paquete a la oficina o punto de recogida.
- En algunas plataformas, una comisión adicional por gestionar el envío integrado.
Rangos orientativos en España
Para un paquete pequeño (hasta 1-2 kg), lo habitual ronda entre 3,5€ y 5€ según transportista y plazo de entrega. Para paquetes medianos o voluminosos, el precio puede subir bastante, sobre todo si entra en juego el peso volumétrico del que hablamos en otro artículo de este blog.
¿Envío gratis o lo paga el comprador?
Ninguna de las dos opciones es gratis en realidad: si ofreces envío gratuito, ese coste está incluido en el precio del producto, aunque no se vea. La decisión de mostrarlo por separado o incluirlo en el precio final es más una cuestión de cómo se percibe el anuncio que de coste real.
Cuándo el envío no compensa
En productos de bajo valor (unos pocos euros), el coste de envío puede acercarse o incluso superar el valor del producto, dejando el margen en casi nada. En esos casos, muchas veces compensa más agrupar varios productos pequeños en un mismo envío o priorizar la venta en mano si es posible.
Al calcular si un lote va a compensar, incluir el coste de envío en la cuenta es imprescindible. La calculadora de rentabilidad tiene en cuenta este tipo de gastos para dar una cifra más realista.



