Es una posibilidad que genera bastante inquietud, así que vamos a explicarlo con calma y sin dramatismo.
Por qué puede llegar una comprobación
Hacienda cruza datos entre lo que declaras, tus movimientos bancarios y la información que reciben de plataformas de venta sobre determinadas operaciones. Un desajuste llamativo entre esos datos es lo que más habitualmente activa un requerimiento o comprobación.
Qué documentación conviene tener siempre preparada
- Facturas de compra de tus lotes o productos, con NIF del proveedor.
- Un registro de ventas, aunque sea sencillo, con fechas e importes.
- Justificantes de gastos deducibles: envío, material de embalaje, comisiones de plataformas.
- Las declaraciones trimestrales (modelo 130 y 303, si aplican) presentadas en plazo.
Cómo suele desarrollarse el proceso
- Se recibe un requerimiento pidiendo aclaración o documentación sobre determinados ejercicios.
- Se responde aportando la documentación solicitada dentro del plazo indicado, normalmente entre 10 y 15 días hábiles.
- Si todo cuadra con lo declarado, el proceso se cierra sin más consecuencias. Si hay discrepancias, puede derivar en una regularización con recargos.
El mejor momento para prepararse es antes, no cuando llega la carta
Llevar la actividad al día, con las declaraciones trimestrales presentadas y la documentación ordenada desde el principio, es lo que convierte una comprobación en un trámite administrativo sin sobresaltos, en vez de un proceso estresante. Si tienes dudas sobre tu situación concreta, un gestor especializado en autónomos es la mejor inversión antes de que llegue cualquier requerimiento.


