Un SodaStream tiene sentido económico si bebes agua con gas a menudo: dejas de cargar botellas y el litro te sale mejor. Pero ese ahorro depende menos del precio de la máquina que de cómo gestiones el gas. Quien compra cilindros nuevos cada vez, pierde dinero. Quien intercambia, ahorra.
Cómo está montado el sistema
La máquina en sí es sencilla: un soporte, una válvula y un botón o palanca. Muchos modelos ni siquiera llevan electricidad. Lo que hace el trabajo es el cilindro de CO2, y ahí está el negocio de la marca.
El cilindro funciona por intercambio: cuando se vacía, lo llevas a un punto adherido (supermercados, tiendas de electrodomésticos, también por internet) y te dan uno lleno pagando solo la recarga. Comprar un cilindro nuevo sin entregar el vacío cuesta bastante más. Por eso conviene tener dos: uno en uso y otro de reserva, e intercambiarlos siempre.
Rosca o conexión rápida
Existen dos tipos de cilindro. El clásico se enrosca; el de los modelos más recientes se encaja con un sistema de conexión rápida. No son compatibles entre sí. Antes de comprar nada, mira cuál usa la máquina. Es el error más habitual al comprar de segunda mano.
Dónde está el ahorro
- Modelo básico. Todas las máquinas de la marca gasifican igual. Los modelos caros añaden acabados metálicos, botellas de cristal o niveles de gas automáticos.
- Packs de inicio. Fíjate en qué incluye: máquina, cilindro y cuántas botellas. Un pack con dos cilindros suele salir mejor que comprar el segundo aparte.
- Campañas. Es un producto que entra mucho en promoción en las grandes fechas de descuento y antes del verano.
- Amazon Segunda mano y reacondicionados. Máquinas devueltas con poco o ningún uso.
- Particulares. Bastante oferta. Pregunta qué cilindro usa y si lo incluye.
- Cajas de devoluciones. No eliges producto, pero el precio por artículo es mucho menor y el albarán indica el PVP de cada uno.
Un apunte: otras marcas de gasificadores usan cilindros de rosca compatibles. Si no te importa el logo, amplía la búsqueda, comprobando siempre la compatibilidad modelo a modelo.
Qué revisar en una máquina usada o de devolución
- Tipo de cilindro. Rosca o conexión rápida. Decide a partir de ahí.
- Estado del cilindro, si viene. Sin golpes, abolladuras ni óxido en la válvula. Un cilindro dañado no se usa: se lleva a un punto de intercambio y se explica. No intentes abrirlo, vaciarlo ni rellenarlo.
- Botellas. Las de plástico llevan impresa una fecha de caducidad, porque trabajan a presión. Caducadas o deformadas por el lavavajillas, fuera. Las botellas nuevas son baratas.
- Boquilla y junta. La boquilla que entra en la botella debe estar limpia y la junta de goma donde asienta el cilindro, entera. Si falta, habrá fuga de gas.
- Prueba de estanqueidad. Con cilindro montado y botella con agua fría, pulsa. Debe oírse el gas entrar y el zumbido final de la válvula de alivio. Un siseo continuo sin pulsar indica fuga en la junta.
- Solo agua. Los modelos estándar están diseñados para gasificar agua; los sabores se añaden después. Si la máquina huele a refresco pegajoso, alguien no lo respetó: limpia bien la boquilla.
El SodaStream y los lotes de cocina
Las máquinas aparecen de vez en cuando en las devoluciones de hogar: se regalan mucho y no todo el mundo se acostumbra al intercambio de cilindros. Las botellas y accesorios, algo más. Lo normal es que compartan caja con otros pequeños aparatos, como contamos en qué suele traer la caja de hogar.
La caja que encaja es la de hogar y cocina, desde 50 € por un mínimo de 100 € en PVP, con pago contra reembolso y 30 días de devolución. Si dudas entre vías, lee Amazon Warehouse frente a lotes de devoluciones, y para el funcionamiento general, productos devueltos de Amazon.



