La amoladora es barata, útil y la herramienta eléctrica que más respeto merece de todo el taller. Un disco gira a miles de vueltas a un palmo de tus manos. Se puede comprar una por poco dinero, y aquí te contamos cómo, pero este artículo empieza por donde debe: la seguridad.
Lo que no se negocia
- Protector siempre montado y orientado entre el disco y tu cuerpo. Una amoladora sin protector no se usa.
- Empuñadura lateral puesta. Se trabaja con las dos manos. Siempre.
- Disco adecuado y en buen estado. Los de corte no sirven para desbastar de lado. Las revoluciones máximas del disco deben ser iguales o superiores a las de la máquina. Los discos abrasivos caducan: la fecha viene marcada en el anillo central.
- Protección personal. Gafas cerradas o pantalla facial, guantes, protección auditiva y mascarilla si cortas piedra o azulejo. Ropa sin nada que cuelgue.
- Chispas controladas. Lejos de disolventes, serrín, trapos y del coche.
Qué amoladora comprar para casa
La pequeña, de 115 o 125 mm de disco. Con ella cortas azulejo, varilla roscada, tornillos oxidados y perfiles metálicos. La grande es una máquina de obra, pesada y con un retroceso que no perdona a quien empieza.
Dentro de las pequeñas, hay tres funciones que merecen unos euros más: arranque suave, para que no dé un tirón al encender; bloqueo de rearranque, para que no arranque sola si vuelve la luz con el interruptor puesto; y freno de disco, que lo detiene rápido al soltar. La potencia importa menos de lo que parece para uso doméstico.
Cómo pagar menos
- Con cable. En amoladoras, la versión de cable es mucho más barata que la de batería y no pierde fuerza. Para un garaje con enchufe es la opción lógica.
- Cuerpo solo si ya tienes baterías de esa marca. Ten en cuenta que la amoladora es de las herramientas que más batería consumen.
- Modelo anterior o gama de bricolaje de una marca conocida, antes que una marca desconocida con más vatios en la etiqueta.
- Amazon Segunda mano y reacondicionados, con su garantía.
- Cajas de devoluciones. No eliges modelo, pero el precio por herramienta es mucho menor y cada una figura en el albarán con su PVP.
Donde no se ahorra: en discos y en gafas. Un disco de marca cuesta poco más y es lo único que gira.
Revisión de una amoladora devuelta o de segunda mano
- Protector. Presente, sin deformar y que quede firme al apretarlo. Si falta, pide el recambio original antes de usarla.
- Empuñadura lateral, brida, tuerca y llave. Son piezas que se pierden. Sin brida y tuerca correctas el disco no queda bien sujeto.
- El disco que trae puesto: a la basura. No sabes si se cayó, si se mojó ni cuánto tiempo tiene. Las grietas de un disco no siempre se ven.
- Eje. Sin disco, enciéndela: el eje debe girar centrado, sin vibración ni ruido de rodamiento. El botón de bloqueo del eje debe entrar y salir limpio.
- Interruptor. Debe volver solo a la posición de apagado. Si se queda enganchado, no es segura.
- Cable, escobillas y olor. Cable sin cortes, chispas moderadas en las rejillas y nada de olor a quemado.
Completa la revisión con nuestra guía de herramientas eléctricas de devolución: qué comprobar.
Con qué frecuencia salen
Las amoladoras aparecen de vez en cuando en lotes de herramientas. Son menos habituales que taladros o atornilladores. Los discos, los guantes y las gafas de protección salen más a menudo. Si quieres probar suerte con criterio, la que toca es la caja de devoluciones de herramientas. Lo roto se retira antes de cerrar la caja y tienes 30 días para devolverla. El resto de condiciones está en cajas de devoluciones de Amazon.




