El sobremesa sigue siendo la forma más barata de tener potencia: por el mismo dinero rinde más que un portátil, se repara con un destornillador y se amplía por partes. El truco está en saber por cuál de los tres caminos te conviene entrar.
Tres caminos hacia un PC barato
Equipo de empresa reacondicionado
Las oficinas renuevan sus ordenadores al acabar el renting y esos equipos vuelven al mercado revisados. Para ofimática, clases y navegación son difíciles de batir: silenciosos, fiables y con licencia de Windows. Su límite es la ampliación. Muchos usan fuente y caja de formato propio, así que no cuentes con meterles una gráfica grande.
Montarlo por piezas
Eliges cada componente, reutilizas lo que ya tengas y compras cada pieza cuando baja. Los componentes caen de precio cuando sale su generación siguiente y en las grandes campañas. Si no te atreves con el montaje, muchas tiendas lo hacen por un pequeño cargo.
Premontado de la generación anterior
Las tiendas liquidan configuraciones cuando cambian procesadores o gráficas. Buena opción si revisas la lista de componentes completa, no solo el titular.
Dónde recorta un PC barato
Los anuncios destacan procesador y gráfica. El ahorro del fabricante está en lo que no se anuncia:
- Fuente de alimentación sin marca. Es la pieza que protege a todas las demás. Si la ficha no dice modelo ni certificación, desconfía.
- Un solo módulo de RAM. Trabaja en canal único y rinde menos, sobre todo con gráfica integrada. Dos módulos iguales son mejores que uno grande.
- Placa base sin margen. Dos ranuras de memoria, un solo conector M.2 y pocos puertos traseros limitan la vida del equipo.
- Caja sin ventilación. Un frontal cerrado y un único ventilador significan calor y ruido.
- Sin sistema operativo. No es malo, pero súmalo al comparar precios.
Si lo compras de segunda mano o de devolución
- Ábrelo. Polvo acumulado, condensadores hinchados en la placa o tornillos que faltan cuentan la historia del equipo mejor que el vendedor.
- Componentes reales. Comprueba con una utilidad de información del sistema que procesador, gráfica y memoria son los anunciados.
- Prueba de estrés. Veinte minutos de carga en procesador y gráfica. Reinicios, pantallazos o artefactos en pantalla descartan la compra.
- SMART de los discos. Horas de encendido y sectores reasignados.
- Todas las ranuras y puertos. Prueba cada USB, el audio frontal, la red y cada ranura de RAM.
- Licencia de Windows. Que esté activada y sea legítima. Una clave de origen dudoso puede dejar de funcionar.
Con particulares, pide factura: la garantía de los componentes suele ir ligada a ella.
Lo que una caja de devoluciones sí puede ahorrarte
Un PC barato se encarece rápido cuando sumas teclado, ratón, auriculares, webcam, altavoces, alfombrilla y un hub USB. Todo eso es producto pequeño, se devuelve mucho y aparece con frecuencia en lotes de electrónica. En la caja de devoluciones de electrónica pagas desde 50 € por un mínimo de 100 € en producto a PVP de Amazon, con un albarán dentro que detalla cada artículo, envío gratis y 30 días para devolverla.
Para hacerte una idea de qué suele salir, lee monitores y periféricos de PC en lotes de electrónica y el repaso a un lote de informática y periféricos. Todas las cajas están en comprar devoluciones de Amazon.




