Un disco externo es el seguro más barato que existe para tus fotos y documentos. El precio por capacidad lleva años bajando, así que no hace falta gastar mucho. Hace falta elegir el tipo correcto y esquivar dos trampas: las capacidades falsas y los discos golpeados.
Mecánico o SSD: depende de dónde vaya a vivir
Si el disco se va a quedar en un cajón haciendo copias de seguridad, un disco mecánico te da mucha más capacidad por el mismo dinero. Su enemigo son los golpes: tiene platos que giran y un cabezal que flota sobre ellos. Una caída en marcha puede ser el final.
Si va a viajar en la mochila, un SSD externo no tiene partes móviles, es mucho más rápido y cabe en un bolsillo. Pagas más por cada giga, pero en capacidades moderadas la diferencia ya es asumible.
Cinco formas de pagar menos
Esperar a la campaña
El almacenamiento es un clásico del Black Friday, los días de ofertas de Amazon y la vuelta al cole. Si no tienes prisa, espera a una de esas fechas.
Montártelo tú
Un disco interno más una carcasa USB hacen un disco externo. Si tienes un disco de un portátil viejo o un SSD que te sobró de una ampliación, la carcasa cuesta muy poco y el resultado es igual de válido.
Reacondicionado y Amazon Segunda mano
En discos, busca siempre garantía por escrito. Muchas devoluciones son unidades sin usar cuyo comprador se equivocó de capacidad o de conector.
Capacidad justa
Calcula lo que ocupan tus datos y dobla la cifra. Comprar el triple "por si acaso" es pagar por aire.
Cajas de devoluciones
Una vía distinta: no eliges producto, pero el precio por artículo es mucho menor. Abajo te contamos qué esperar.
Capacidades falsas: la estafa más repetida
En marketplaces y tiendas de importación se venden discos y SSD externos de marca desconocida con capacidades enormes a precios que no cuadran. Dentro suele haber una memoria pequeña con el controlador manipulado para declarar al sistema un tamaño que no tiene. Todo parece funcionar hasta que superas la capacidad real y los archivos empiezan a corromperse sin avisar.
La defensa es simple: marcas conocidas, vendedores fiables y, ante la duda, un test de escritura completa con H2testw (Windows) o F3 (Mac y Linux) antes de confiarle nada.
Revisión de un disco de devolución o segunda mano
- SMART. Con una utilidad gratuita como CrystalDiskInfo, mira horas de encendido, número de arranques y, sobre todo, sectores reasignados o pendientes. Cualquier valor distinto de cero en esos dos es motivo para devolverlo.
- Ruidos. Un mecánico sano zumba suave. Clics repetidos, chasquidos o intentos de arranque en bucle significan daño físico.
- Formateo inmediato. Si trae archivos del dueño anterior, no los abras: son su intimidad y pueden llevar malware. Formatea completo antes de usarlo.
- Test de escritura completa. Confirma la capacidad real y, de paso, que no hay zonas dañadas.
- Cable y conector. Un cable malo provoca desconexiones que parecen fallos del disco. Prueba con otro antes de sacar conclusiones, y revisa que el puerto no baile.
Una regla aparte de todo lo anterior: ningún disco, nuevo o usado, debe ser tu única copia. Lo que solo está en un sitio no está guardado.
Discos y memorias en las cajas de devoluciones
El almacenamiento externo aparece de vez en cuando en lotes de electrónica, junto a lo que más abunda: auriculares, cargadores, periféricos y accesorios de móvil. En la caja de devoluciones de electrónica pagas desde 50 € por un mínimo de 100 € en producto a PVP de Amazon. Dentro va un albarán con cada artículo y su precio, y tienes 30 días para devolverla. Si sale un disco, aplícale la revisión de arriba.
Si no conoces el formato, empieza por qué son los productos devueltos de Amazon y por la comparativa entre Amazon Segunda mano y los lotes de devoluciones.




