El Chromebook es el portátil barato por definición: arranca rápido, no se llena de basura y aguanta la jornada con hardware modesto. Por eso el ahorro aquí no va de encontrar una rebaja enorme, sino de no comprar uno que se quede sin soporte a los pocos meses.
Primero: ¿te vale un Chromebook?
ChromeOS vive en el navegador. Documentos de Google, Office en versión web, plataformas del colegio, vídeo, correo: perfecto. La mayoría de modelos ejecutan además apps de Android, y muchos permiten aplicaciones de Linux. Lo que no vas a poder usar son programas de escritorio de Windows: el Office completo instalado, software de edición profesional o la mayoría de juegos de PC. Si dependes de uno de esos programas, mira un portátil convencional; tenemos una guía para comprar portátil barato en España.
La trampa de los Chromebook muy rebajados
Cada modelo tiene una fecha de fin de actualizaciones automáticas. Pasada esa fecha deja de recibir parches de seguridad y, con el tiempo, algunas webs y apps dejan de funcionar bien. La fecha depende de cuándo salió el modelo al mercado, no de cuándo lo compras tú. Un Chromebook a precio de derribo suele ser un modelo antiguo al que le queda poco recorrido.
Comprobarlo es fácil: Google publica la lista por modelo, y en el propio equipo aparece en Configuración, dentro de Información de ChromeOS, en los detalles adicionales. Hazlo antes de pagar o, como tarde, el día que lo recibes.
Dónde pagar menos
- Vuelta al cole y Black Friday. Son las dos campañas donde más se mueven.
- Reacondicionado con garantía. Buena opción siempre que el vendedor indique el modelo exacto y puedas mirar su fecha de soporte.
- Amazon Segunda mano. Devoluciones revisadas y vendidas sueltas, con política de devolución.
- Generación anterior. Aquí sí hay que hilar fino: que sea la anterior, no una de hace muchos años.
- Particulares. Con una precaución extra que explicamos abajo: los equipos que salen de colegios.
- Cajas de devoluciones. No eliges modelo, pero el precio por producto es mucho menor. Tiene sus límites y te los contamos.
Revisión de un Chromebook de devolución o segunda mano
- Inscripción en una organización. Enciéndelo y mira la pantalla de inicio de sesión. Si indica que está gestionado por un centro o una empresa, o si tras restaurarlo vuelve a pedir la inscripción, no es tuyo de verdad: solo lo libera el administrador. Devuélvelo.
- Fecha de fin de actualizaciones. Lo dicho: mírala en la configuración con el modelo delante.
- Restauración de fábrica. Haz un Powerwash desde la configuración para borrar cualquier rastro del dueño anterior y entra con tu cuenta.
- Teclado en español. Muchos Chromebook de importación llegan con distribución extranjera. Busca la ñ.
- Batería y cargador. Casi todos cargan por USB-C. Comprueba que carga por los puertos que debe y que el cargador es el original o uno de potencia equivalente.
- Pantalla, bisagras y almacenamiento. Los modelos básicos llevan poca memoria interna: confirma cuánta tiene y si admite tarjeta.
¿Y en una caja de devoluciones?
Los portátiles, Chromebooks incluidos, aparecen rara vez en lotes de electrónica. Lo habitual en esos lotes es producto más pequeño: auriculares, ratones, cargadores, fundas, altavoces, accesorios de móvil. Si te cuadra esa lotería controlada, la caja de devoluciones de electrónica parte de 50 € con un mínimo de 100 € en producto a PVP de Amazon, albarán dentro con cada artículo y 30 días para devolverla. En devoluciones de Amazon baratas tienes el resto de categorías y tramos.




