Wallapop es sencillo pero tiene reglas propias. Estas son las que mueven la aguja de verdad.
1. La primera foto
Es lo único que se ve en el listado, y decide si te abren o pasan de largo. Producto entero, centrado, sobre fondo liso y con luz de ventana. Nada de flash ni de sofá de fondo.
2. El título
Escríbelo como lo buscaría el comprador, no como lo llamas tú. Marca, modelo y característica principal. "Auriculares" no encuentra a nadie; "auriculares inalámbricos bluetooth con estuche" sí.
3. El precio
De ventas cerradas, nunca del PVP. Deja un 10-15 % para el regateo, porque va a haberlo. Y escribe tu suelo antes de negociar.
4. La velocidad de respuesta
Responder en diez minutos vende más que bajar cinco euros. El comprador de segunda mano está mirando varios anuncios a la vez y compra al primero que le contesta.
5. Cuándo publicar
De tarde-noche entre semana, que es cuando la gente mira el móvil sin prisa. Publicar a las nueve de la mañana de un lunes entierra el anuncio antes de que nadie lo vea.
6. Diagnóstico rápido
| Síntoma | Causa | Arreglo |
|---|---|---|
| Muchas visitas, cero mensajes | Precio alto | Bajar un 10 % |
| Pocas visitas | Título o primera foto | Rehacer, no bajar |
| Mensajes que regatean mucho | Por encima de mercado | Ajustar al precio real |
| Dos semanas en blanco | Fuera de mercado | Bajar de verdad |
7. Lo que sí y lo que no va aquí
Wallapop es de búsqueda: brilla con lo que alguien necesita y busca. Lo vistoso de impulso rinde más en canales de vídeo. Reparte la caja entre los dos y no dejes media parada.
Tienes los tamaños en el catálogo y las cuentas en la calculadora de rentabilidad.


