Elegir categoría es cuestión de gustos. Elegir tramo es cuestión de números, y ahí es donde más se falla. Casi nunca por pedir «demasiado» o «demasiado poco», sino por pedir un tramo que no encaja con lo que se quiere hacer con la caja. Estos son los cinco errores que más vemos.
Los tramos, para tenerlos delante
- 50 € → mínimo 100 € en PVP de Amazon (x2).
- 100 € → mínimo 200 € (x2).
- 200 € → mínimo 600 € (x3).
- 300 € → mínimo 1.200 € (x4).
Error 1: elegir solo por la proporción
«La de 300 € da cuatro veces, así que es la mejor.» Como proporción, sí. Como compra, depende. Una caja de 1.200 € en PVP es mucho producto. Si es para uso propio, una buena parte no la vas a usar, y el valor que no usas ni vendes no cuenta. La mejor proporción solo es mejor si puedes aprovecharla.
Cómo evitarlo: decide primero para qué es la caja. Para casa o regalo, 50 o 100 €. Para vender, 200 o 300 €.
Error 2: pedir el tramo pequeño esperando margen de reventa
Es el error contrario. Pides la de 50 €, el albarán suma algo más de 100 €, y al vender de segunda mano, por debajo del PVP y quitando envíos y comisiones, el resultado es ajustado.
La caja de 50 € es excelente para aprender y para uso propio. Para juzgar si la reventa te sale a cuenta, la vara de medir es el tramo de 200 €, donde el mínimo pasa al triple.
Cómo evitarlo: usa el tramo pequeño para aprender el proceso, no para sacar conclusiones sobre rentabilidad. Tienes un análisis del tramo intermedio en la caja de 200 € a fondo.
Error 3: confundir PVP con lo que vas a cobrar
El valor garantizado es la suma del PVP de Amazon de productos nuevos. Lo que llega son devoluciones: la mayoría precintadas o abiertas sin usar, una parte con uso. De segunda mano se vende por debajo, a veces muy por debajo según el artículo y su estado.
Cómo evitarlo: antes de pedir, pasa por la calculadora de rentabilidad y prueba escenarios prudentes.
Error 4: no contar con el espacio ni con el tiempo
Cada producto hay que abrirlo, revisarlo, probarlo y, si vendes, fotografiarlo y publicarlo. Una caja de 50 € es una tarde. Una de 300 € pueden ser varios fines de semana, más un sitio donde tener todo ordenado mientras se vende.
Cómo evitarlo: pregúntate cuántas horas tienes este mes y dónde vas a guardar el contenido. Si la respuesta es «pocas» y «no sé», baja un tramo.
Error 5: trocear el presupuesto sin mirar los mínimos
Con 200 € puedes pedir cuatro cajas de 50 €, dos de 100 € o una de 200 €. Los mínimos garantizados no son iguales:
- Cuatro de 50 € → 400 €.
- Dos de 100 € → 400 €.
- Una de 200 € → 600 €.
Y con 300 €: tres de 100 € suman 600 € de mínimo; una de 300 €, 1.200 €. Trocear tiene ventajas reales (varias categorías, devolver una sin devolver todas), pero hay que saber que se pagan con valor garantizado.
Cómo evitarlo: si quieres variedad de categorías, trocea a sabiendas. Si lo que quieres es el máximo valor por euro, concentra. Lo desarrollamos en lote grande o pequeño.
La pregunta que lo ordena todo
Antes de mirar precios, responde: ¿qué voy a hacer con lo que llegue?
- Usarlo o regalarlo → 50 o 100 €.
- Aprender a revender → 50 o 100 €, sabiendo que es una práctica.
- Revender en serio, con tiempo y sitio → 200 €.
- Ya revendo y tengo canal → 300 €.
Y si te equivocas, no pasa nada grave: 30 días de devolución sin preguntas y contra reembolso sin recargo en todos los tramos. Puedes verlos en cajas de devoluciones de Amazon o ir directo a la caja mixta y seleccionar el tuyo. Elige por lo que vas a hacer, no por lo que suena mejor, y pide.



