Son dos formas completamente distintas de conseguir stock, y conviene entender bien cada una antes de decidir.
Qué es un Cash & Carry
Es un mayorista al que solo pueden acceder profesionales con alta de autónomo o empresa, donde se compra producto nuevo a precio de mayorista, normalmente con cantidades mínimas por referencia. El producto es siempre nuevo, en su embalaje original, sin variabilidad de estado.
Qué es un lote de devolución
Es producto que ha pasado por Amazon y ha sido devuelto por el cliente, por lo que su estado varía: puede estar precintado, abierto sin usar, o mostrar signos de uso. A cambio de esa variabilidad, el precio de compra es mucho más bajo que el mayorista de producto nuevo.
Comparativa práctica
- Precio de compra: el lote de devolución suele ser bastante más barato por unidad que el mayorista.
- Estado del producto: nuevo y homogéneo en el Cash & Carry, variable en el lote de devolución.
- Compra mínima: los mayoristas suelen exigir cantidades mínimas por referencia; los lotes de devolución se compran por caja o palet, con más flexibilidad de tamaño.
- Margen potencial: normalmente más ajustado en el mayorista (porque el precio de compra ya es bajo pero el producto es nuevo), más amplio pero variable en el lote de devolución.
Qué conviene según el modelo de negocio
Si buscas vender producto nuevo, con garantía de fábrica y sin sorpresas, el Cash & Carry encaja mejor, aunque el margen por unidad suele ser más ajustado. Si tienes margen para revisar, probar y en su caso reacondicionar producto, y buscas un margen mayor por unidad, un lote de devolución suele compensar más.



